LAS SEÑALES DEL ESPACIO
Desde tiempos remotos, civilizaciones
como las babilonias, chinas, mayas y egipcias registraban cometas y meteoros
con enorme precisión. El cometa Halley, por ejemplo, aparece en tablillas
babilónicas del año –164 a.C. y en crónicas chinas del año 240 a.C. por cierto,
me casé el día que anunciaron que pasaría el cometa Halley en el 1994. Estos
pueblos no distinguían entre cometas ligados al Sol y visitantes
interestelares; para ellos, todo lo que cruzaba el cielo era un mensajero
divino.
Ninguno de esos registros
antiguos puede confirmarse como un cuerpo “interestelar”, pero sí muestran que
los seres humanos han asignado un sentido trascendente a cada aparición
celeste.
Haciendo un análisis de los
últimos objetos con los eventos que ocurrieron en esas fechas encontramos, Oumuamua
en octubre de 2017 coincide con el movimiento me too, la crisis de refugiados, aumento
de las tensiones políticas, el 2I/Borisov en 2019 con las protestas globales
por el clima, incendios en la Amazonía y la pandemia posterior y ahora este
último, el 3I/ATLAS descubierto en julio de este año 2025 donde se puede
relacionar con la intensificación de los cambios climáticos, crisis migratorias,
tensiones políticas así como también con la IA.
Podría interpretarse como que el Oumuamua
representa el despertar individual: lo oculto sale a la luz, el Borisov
representa la conciencia colectiva: interconexión y ecología. El ATLAS representa
la conciencia sistémica: integración y salto de especie.
Ninguno de estos objetos impactó físicamente
la Tierra; su presencia es invisible a la mayoría hasta que se detectan. Lo que
necesitamos transformar muchas veces no es visible al ojo cotidiano, sino en el
campo emocional, mental, espiritual. Su paso puede verse como “señales” para
que interioricemos que no estamos aislados: somos parte de algo mayor que
nuestra historia política/social inmediata.
Si se toma como una señal el último
objeto los próximos tres años representarían una fase de integración y
ajuste global posterior al ciclo de revelación (ʻOumuamua)
y conexión (Borisov).
- Habrá un desarrollo vertiginoso de la IA, las
energías limpias entrarán en fase de fusión con las ciencias del bienestar
y la conciencia.
- El aumento de fenómenos naturales obligara a los
gobiernos a crear un marco de cooperación.
- Habrá un replanteamiento del liderazgo global
basado en movimientos emergentes de base ética y espiritual que sustituirán
estructuras de poder agotadas.
- Sentiremos una sensación de que el tiempo
“se comprime”, invitando a vivir en presente y coherencia.
- Muchos enfrentaran crisis del propósito personal,
una presión interior que los lleva a reorientar su norte en la
vida.
- Emergen redes descentralizadas de las plataformas conocidas
basadas en intercambio energético, no solo económico.
- Inicio de una nueva relación entre la humanidad y
la naturaleza.
La conciencia me dijo que este
momento se relacionaba con sucesos acaecidos en el año 1741 así que investigue.
En el año 1741 ocurrió la Batalla
de Cartagena de Indias en donde Las fuerzas españolas derrotaron a la flota
británica. Prolongó la hegemonía española en América durante aproximadamente 70
años desalentando futuras incursiones británicas en el Caribe lo que posibilitó
que el comercio y las posesiones coloniales continuaran hasta las
independencias en el siglo XIX.
España tenía una hegemonía
sobre las Américas consolidándose como un poder colonial y en el presente vemos
un reacomodo de las potencias mundiales, la consolidación de nuevas alianzas
multilaterales.
Antes la batalla era por la tierra, hoy es por
la autonomía del pensamiento, la información y la energía. La hegemonía ya no es territorial, sino digital,
tecnológica y energética. Tenemos que preguntarnos, qué significa “soberanía”
en un mundo interconectado.
Dos años más tardes de la Batalla de Cartagena de Indias, fue visto
uno de los más espectaculares cometas que ha sido observado, lo designaron
oficialmente como C/1743 X1. Fue descubierto el 29 de noviembre de 1743 por Jan
de Munck en Middelburg, y fue avistado independientemente el 9 de diciembre de
1743 por Klinkenberg en Haarlem, y por Chéseaux desde el observatorio de
Lausana el 13 de diciembre.
Alcanzó su máximo acercamiento al
Sol alrededor del 1 de marzo de 1744. Aproximadamente en este momento era lo
suficientemente brillante como para ser observado a la luz del día a simple
vista. Fue visto tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur.
26 años después nación Napoleón
Bonaparte, en 1869. Influyó en el nuevo orden mundial de su época y aunque lo
hizo a través de la conquista militar y el conflicto también se basó en la
racionalidad y la ley. En 1807 España firmó el Tratado de Fontainebleau de
1807 debido a la presión de Napoleón para que Portugal rompiera su alianza
con Gran Bretaña y aplicara el Bloqueo Continental lo que debilitó el poder
español originando la emancipación de los pueblos de América por la
inestabilidad y el vacío de poder en España creando una crisis de legitimidad
en América.
¿Enfrentamos el mismo escenario
de 1807 generando un nuevo orden mundial?
Si bien la historia nunca se
repite de forma idéntica, existen paralelismos que pueden sugerir que, una vez
más, nos encontremos en una fase de transición hacia un nuevo orden mundial por
las profundas transformaciones globales que vemos.
Ambos son momentos de crisis
hegemónica y de reestructuración profunda del orden internacional.
En esencia, se trata de una fase
de transición turbulenta de un sistema de poder a otro.
1807: La crisis la representa el
colapso del Antiguo Régimen y la Monarquía Española, que era la metrópoli de un
vasto imperio. La invasión napoleónica de la Península Ibérica actúa como el
factor catalizador que expone esta debilidad, llevando a las Guerras de
Independencia en América.
Actualidad: La crisis de instituciones
globales y la dificultad de EE. UU. para imponer consensos, permitiendo el
surgimiento de nuevos focos de poder.
1807: El poder revisionista era la Francia
Napoleónica, que buscaba reorganizar Europa bajo una nueva ideología
(liberalismo imperial) y, sobre todo, Gran Bretaña, que consolidaba su dominio
naval e industrial mientras batallaba por mantener un balance de poder
continental.
Actualidad: Las principales potencias
revisionistas son China (buscando reescribir las reglas económicas y
tecnológicas y ejercer influencia en su región) y Rusia (buscando revertir la
expansión occidental post-Guerra Fría y desafiar el orden territorial
existente).
1807: Napoleón empleó el Bloqueo
Continental para intentar ahogar a Gran Bretaña, cerrando los puertos europeos
a su comercio. La economía se convirtió en un arma de guerra fundamental.
Actualidad: El mundo asiste al
resurgimiento del proteccionismo, las guerras comerciales (aranceles,
restricciones a la exportación de tecnología clave como microchips) y las sanciones
económicas masivas como herramientas primarias de la política exterior.
1807: La consecuencia más
dramática fue el nacimiento de múltiples repúblicas y naciones independientes
en Hispanoamérica.
Actualidad: Aunque no al nivel de la
creación masiva de repúblicas, la desestabilización del orden global está
marcada por una reafirmación del nacionalismo y por la tensión territorial en
regiones clave (como Ucrania, Taiwán Palestina), donde el resultado podría
redefinir fronteras o esferas de influencia, creando o consolidando de facto
nuevos Estados o regímenes.
En conclusión, así como en el
pasado, hay una ruptura radical en el orden internacional y el inicio de una
fase de incertidumbre geopolítica y redefinición hegemónica, aunque los actores
y las herramientas de poder sean diferentes.
La conciencia me dice, la masa
crítica surge como un actor disruptivo. Descentraliza la información con su capacidad
de movilizar a millones de individuos que reciben, generan y distribuyen información
en forma instantánea a una escala global facilitada por internet, las redes
sociales y la tecnología móvil generando una fuerza política.
¿Podrá la masa
crítica erosionar el concepto tradicional de soberanía territorial, así como ha
traspasado las fronteras instantáneamente?
En 1807 la crisis se gestionaba
principalmente a través de la fuerza militar y la diplomacia entre reyes, hoy
se gestiona entre Estados y la masa crítica global. Deben considerarse como una
variable ineludible en la construcción del nuevo orden.
Amanecerá y veremos, como
decía mamá. Ay, mamá, lo que te estás perdiendo.
El cielo y el infierno son estados de la mente. Estarás cerca, observando
cómo se tejen los hilos del destino.
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